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Entrevista. Atilio Boron. Politólogo y sociólogo

Año 5. Edición número 215.“Las fuerzas armadas paraguayas fueron cómplices”

Hace unos minutos se acaba de consumar la farsa: el presidente del Paraguay, Fernando Lugo, fue destituido de su cargo en un juicio sumarísimo en donde el Senado más corrupto de las Américas –¡y eso es mucho decir!– lo halló culpable de ‘mal desempeño’ de sus funciones debido a las muertes ocurridas en el desalojo de una finca en Curuguaty”, escribía el politólogo y sociólogo Atilio Boron en su web personal, apenas finalizado el juicio político del 22 de junio que llevaría al vicepresidente Federico Franco a reemplazar a Lugo.
Consultado por Miradas al Sur, el investigador principal del Conicet, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Harvard y profesor de Teoría Política y Social de la UBA sostuvo que si bien en el caso del presidente paraguayo fue a través del Senado, no hay dudas de que fue un golpe de Estado. “Fue un desalojo del gobernante electo mediante argumentos tramposos, ilegales, ilegítimos y recubiertos de una seudolegalidad”, señaló.
Respecto de la decisión de Lugo de no participar de la Cumbre del Mercosur llevada a cabo en Mendoza, Boron sostuvo: “Si Lugo venía, colocaba a Cristina, Dilma y al Pepe Mujica en una situación incómoda, delicada. Más allá del gobierno golpista de Paraguay, los tres países tienen que seguir manteniendo lazos diplomáticas y no sería conveniente que esas relaciones se corten”.
Por otra parte, el politólogo coincidió con Jorge Taiana en que el golpe en Honduras sentó un precedente para que lo ocurrido en Paraguay pueda llevarse a cabo. “Fue un ensayo. Mal control, deficiencia, inacción; los argumentos fueron los mismos que los utilizados con Zelaya”, analizó.
–Tanto Honduras como Paraguay fueron golpes perpetrados por la vía democrática. ¿Considera que existe una tendencia hacia un neogolpismo donde la presencia militar pasa a un segundo plano?
–Si bien estos golpes ya no tienen ese protagonismo militar que tenían antaño, la presencia militar está en segundo plano, pero está. La prueba de que la presencia militar continúa está en que a los pocos minutos que juró Franco empezaron a disparar para el otro lado, es decir que no hubo que alzar a las fuerzas armadas contra el nuevo presidente constitucional. De esa forma se comprueba que las fuerzas armadas paraguayas tuvieron complicidad con la usurpación de Franco. Una de las causas por las que Lugo fue destituido fue que las fuerzas armadas no estaban comprometidas con él. Lo que hizo mal Lugo fue confiar en ellos para la reparación de las fuerzas armadas y de la seguridad del país.
–¿Y qué estrategias considera que debería tomar el resto de los países de la región?
–Lo más que se puede hacer es suspender la participación de Paraguay en algunas de las reuniones del Mercosur. Argentina, Brasil y Uruguay no tienen más remedio que aplicar una sanción ante aquel gobierno que violó un acuerdo estrictamente firmado por los cuatro países. Además, tienen que hacer esto para que las políticas regionales también se vean reflejadas en esta oportunidad. Acá no sólo había una obligación del Paraguay de respetar una cláusula democrática sino también que, ante su violación, surge la obligación de los demás países miembros del Mercosur de aplicar una sanción. Lo que quiero destacar es que no considero justo imponer una sanción económica, porque eso dejaría a los paraguayos aún en peores condiciones. Sería un sobre llovido, mojado. Por ello, veo con buenos ojos que el Mercosur no haya tomado esta línea. De esa forma, como dijo la Presidenta, el único que pagaría las consecuencias sería el pueblo paraguayo.

Domingo 1 de julio de 2012
Por Gisela Carpineta
gcarpineta@miradasalsur.com

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Por: Radio SUR

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